miércoles, 21 de marzo de 2018

ECONOMÍA CIRCULAR S XXI; crítica


No es necesario un profundo estudio multidisciplinario para constatar que el dominio de la acumulación de capital está siendo la única meta de la inversión de capitales en todo el mundo, incluyendo instrumentos financieros que añaden costos y gastos derivados de promesas de recompensas económicas, que para las sociedades la mayor parte de las veces acaban siendo costosas burbujas especulativas. Justo este hecho es lo que pretende resolver la Economía Circular.

Recordemos los conceptos que en conjunción forman esta propuesta de desarrollo económico.

También es cierto que la línea de pensamiento de la Economía Circular ha sido patrocinada por poderosas compañías que cuentan con eficaces equipos de Relaciones Públicas y Publicidad, que en muchos otros casos han logrado campañas internacionales para aumentar las utilidades de sus accionistas, su primordial objetivo. Logrando formar organizaciones no gubernamentales, la cooperación de gobiernos, realizar foros y finalmente el apoyo de organismos internacionales, como la ONU, en ocasiones.

Se podría pensar que lo anterior son ideas conspiracionistas, pero los hechos están a la vista de todos. Muy pocas compañías han sacrificado utilidades en aras de beneficios ambientales y/o sociales, han requerido un gran esfuerzo para materializarlo socialmente y ganar credibilidad. Otras organizaciones han utilizado estas ideas con meros fines publicitarios y políticos, enmascarando sus verdaderos procedimientos. Se ha avanzado lentamente en los logros que inspiran estas acciones.




Uno de los conceptos más discutibles es la Economía Funcional o Economía de venta del funcionamiento de los productos, al retener la propiedad por las empresas fabricantes, se estaría privando del derecho de propiedad a los individuos, quedando sujetos a los fines empresariales.

 Cierto es que se evitaría la obsolescencia programada y la generación de basura contaminante sin valor, sin embargo, se podría volver a las prácticas de la postguerra mundial, diseñar productos reparables en forma económica y de larga vida útil, así como reusar cualquier cosa por los mismos consumidores.





Otro concepto “el valor compartido” suena casi imposible de implantar, principalmente por la difícil aceptación de cambiar los paradigmas capitalistas neoliberales, hoy globalizados, donde domina la avaricia por el control monetario. También, las antiguas batallas “ideológicas” entre izquierdas y derechas, comunismos, capitalismos, y hasta materialismos.

Se requerirá un punto de vista sensato y práctico, aceptando el valor del dinero y la inutilidad de la acumulación ilimitada del mismo, independientemente de cualquier otro pensamiento teórico o hasta religioso.






Contrario a cualquier concepto de eficiencia económica, resulta en un principio, para las industrias extractivas y los fabricantes de cualquier producto el responsabilizarse por la contaminación causada por sus propios procesos.

Imposible casi, el afrontar la responsabilidad de las disposiciones finales de productos sin valor y el impacto ecológico de todas las cadenas productivas en los ciclos naturales del agua, el aire y de materiales sólidos.

Sin embargo, se han logrado grandes avances en las últimas décadas.

 Es un problema de costosa solución, incluso en el marco de una Economía Verde y de la Ecología Industrial
 .




<Revisemos y comentemos>  una segunda opinión:
La economía circular o la invención del círculo
El diario.es
Jesús Ramos

El concepto no es para nada nuevo. China venía trabajando desde hacía tiempo en una iniciativa de consumo y producción sostenible, llamada economía circular, que ya se basaba en la mejora en el uso de recursos (eficiencia de uso), en el fomento del reciclaje y en la reducción de los residuos. Esto se materializó en forma de Ley el 29 de agosto de 2008, cuando se aprobó la  Ley de Economía Circular de la República Popular de China. <Un avance>”
<Ningún concepto es nuevo, siempre hay referencias, la novedad solo es buena para la mercadotecnia. Innovación es usar las ideas del pasado para enfrentar los retos actuales>

El lado positivo es que se reconoce que hay que ir más allá de la linealidad del proceso económico que entiende la economía ortodoxa (se toman recursos del ambiente, se transforman con capital y trabajo, y se consumen). Se explicita que todo ese proceso implica generación de residuos y destrucción de la naturaleza, y precisamente se proponen mejoras en la eficiencia de uso y el reciclaje como soluciones. Sin embargo, como veremos, y a pesar de ser un paso adelante, esta propuesta sigue siendo insuficiente. Desde la UE se plantea la economía circular como una reinvención del concepto de desarrollo sostenible primero, y economía verde, después, que habían sido criticados por parte de ecologistas, economistas ecológicos y otros, por su falta de ambición y su dilución semántica.”
<Obviamente es un proceso reciente y en crecimiento>

“Sin embargo, lo que se nos viene encima con la economía circular es todavía peor.
La creencia en un cierto optimismo tecnológico, en la que se apoya esta propuesta, es muy conveniente para el mantenimiento del statu quo, pues evita que nos cuestionemos el modelo de desarrollo en el que estamos inmersos, y en el que la crisis se define como la falta de crecimiento económico.
<Esta afirmación coincide con lo expresado párrafos atrás>

“En efecto, bajo la ilusión de la economía circular, parecería que el crecimiento puede continuar de manera ilimitada, pues estamos reciclando los residuos y convirtiéndolos en nuevos recursos. Por si fuera poco, cada vez somos más eficientes en el uso de recursos y necesitamos menos cantidad de los mismos para generar una unidad de valor añadido. Así que todo suena muy bien.”
<En este párrafo se entiende crecimiento solo como aumento monetario, al estilo capitalista neoliberal, la economía circular habla más de compartir los recursos en lugar de solamente acumularlos, no se entiende que al compartir especialmente la capacidad de consumo la economía crece.>
“El problema es que en este planteamiento hay dos errores fundamentales.
El primero es que siguen sin tenerse en cuenta leyes básicas de la física, como la Segunda Ley de la Termodinámica, que en una de sus acepciones vendría a decir algo así como que todo proceso implica un consumo de energía. La aplicación en lo que nos ocupa es que el propio proceso de reciclaje de recursos implica, por un lado, una pérdida de recursos, pues el reciclaje no es posible al 100%, y por otro, un gasto energético en el propio proceso de reciclado.”
<Se trata de alcanzar la máxima eficiencia de reciclado, incluso en el consumo de energía, la aplicación real de la entropía siempre será en forma de gradiente, precisamente en el concepto de que la energía como la materia no se crea ni destruye solo se transforma.> 

“El segundo error es no tener en cuenta la Paradoja de Jevons, que nos dice que las mejoras en la eficiencia de uso de un recurso no siempre llevan a un menor uso del recurso, sino que pueden derivar, por el contrario, en un uso mayor. Un ejemplo claro de esto lo tenemos en los automóviles. Las mejoras en la eficiencia de uso (consumo por km.) no han derivado en que consumamos menos energía en nuestro transporte, sino en que realicemos más kilómetros con nuestros vehículos privados.”
<La paradoja deja de sostenerse por sí sola cuando se habla de uso RACIONAL>   

“Solo por estos dos motivos ya se cae el argumento de la economía circular. No se nos puede olvidar que el crecimiento económico siempre implicará un mayor uso de recursos, a pesar de todas las iniciativas de eficiencia de uso que se implementen o todos los programas de fomento del reciclado. Por esto, no podemos dejarnos embelesar por conceptos como la economía circular, que desvían el debate acerca de la necesidad o no del crecimiento económico y de sus consecuencias tanto ambientales como sociales.”

<El crecimiento económico no es optativo, mientras la población crezca. Precisamente por implicar un mayor uso de recursos limitados, hay que hacer mucho más eficiente su utilización. El objetivo es evitar la acumulación de recursos en unas cuantas manos y evitar el imaginario valor económico de la especulación financiera en todas sus modalidades, que en lugar de crecimiento causan burbujas inflacionarias a costa tanto del ambiente y de la sociedad, esto también es Economía Circular= Circular la Economía>

“En fin, la conclusión es muy sencilla: en este caso no están inventando de nuevo la rueda sino el círculo. Economía circular en el sentido de aprovechamiento de los residuos y eficiencia en el uso siempre ha habido en todas las sociedades, de una manera u otra. Los debates acerca del crecimiento son viejos, aunque hay que seguir haciéndolos pues siempre tendremos nuevas propuestas del statu quo que intentarán desviarnos de la discusión fundamental, ¿para qué y cuánto crecer? Y sobre todo ¿a qué coste?”
< No se inventa el círculo, solo se aplica la Geometría. Con todo respeto para el autor y sus ideas, las sociedades de consumo no aprovechan los recursos con eficiencia, solo generan basura y contaminación innecesarias, no hay debate acerca del crecimiento este es obligatorio, su preocupación por el coste que es real, también resulta inmanente, es decir, existe con y sin economía circular. La pregunta es quien paga los costos. >

Con la información hasta ahora consultada, a riesgo de no ser definitiva esta sería una primera conclusión:

La Economía Circular podría ser el resultado de una conspiración capitalista neoliberal para mantener la paz productiva.  En este caso concuerda con otra conspiración: Armas Silenciosas para Guerras Tranquilas”.

Ambas proposiciones tienen en común la idea de tratar el dinero como Energía, y hacen una analogía profunda de los métodos de las Ciencias Físicas, y de la Informática para el análisis de la Economía. Del mismo modo que para que la Energía fluya es necesario tener un gradiente, que permita la capacidad de realizar un trabajo (en su acepción de Física), es necesario que el dinero fluya para que tenga potencia económica. En esto las líneas de pensamiento concuerdan.

De cualquier manera, independientemente del origen y los fines de ambas teorías, si estas son supuestas o reales conspiraciones, podrán ser la fuente de una nueva Ciencia Económica, sin dejar de afrontar el contenido de esta frase:

“Toda ciencia es esencialmente un medio hacia un objetivo.
El medio (estrategia) es el conocimiento.
El objetivo es el control."
                                        
Más allá de ello, queda pendiente una sola pregunta:
 ¿Quién será el beneficiario?

El desarrollo y aplicación de estos conceptos parece difícil y tendrá que ser gradual.
 Lo cierto es que son una esperanza brillante para el futuro de la humanidad.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se agradece cualquier comentario. No se pretende tener razón, solo pensar opciones.Si crees que alguna persona podría tener interés en algún tema, o un punto de vista crítico y opuesto, por favor, sugiérele el texto. Lo que busco es diálogo.